ROMA, AÑOS DECISIVOS: DESDE 1946 A 1961
El 26 de diciembre de 1946 se trasladó a Roma con algunas mujeres del Opus Dei, donde vivió, cerca del Fundador, la expansión de este camino de santidad por los cinco continentes, colaborando en el gobierno y aliento apostólico de cientos de iniciativas apostólicas en el mundo.
Fue un periodo de intensa oración, de fidelidad y trabajo, pensando en el bien de toda la Iglesia, con alma y miras universales, "católicas". |
|
Su fortaleza y delicadeza de carácter, junto con su amplitud de miras, le ayudaron decisivamente en su tarea.
“Por las circunstancias de su juventud, la guerra, la cárcel, etc. -contaba una de las que vivían con ella- no pudo estudiar como hubiese deseado, pero tenía una buena formación cultural y una mentalidad muy abierta que le hacía interesarse por todo. Tenía facilidad para escribir. Escribió muchas cartas en su época romana, debido a su cargo de directora central. Era muy inteligente y perspicaz".
|
San Josemaría le pidió que hiciera diversos viajes por Europa para alentar el trabajo evangelizador de las mujeres del Opus Dei, a las que sabía transmitir su afán de santidad. Su trabajo en Roma, junto a san Josemaría, fue decisivo para esos años en los que se daban los primeros pasos en tantos países del mundo. Allí estuvo hasta 1961. |